lunes, 30 de marzo de 2020

Cuestión de priorizar

Una cuestión quisiera resolver
si es que pudiera alguien aclarar,
¿por qué de pronto un caso peculiar
a nuestro mundo hizo estremecer?

Puede que al ser tan simple y transversal
se quede atrás las ansias del poder
de los que al mundo quieren imponer
sus ambiciosas formas de moral.

Y lo que el crac no quiso remediar
quizá la plaga pueda conseguir
cuando el estado quiere convertir
esta tragedia en causa medular.

Al priorizar se trata de elegir
pues salvar vidas es lo principal
y no sanar al cutre capital
que a tanta gente hizo antes sufrir.

La moraleja a estos versos es,
de aquí se sale antes o después.

Usemos la sensatez

En catástrofes siempre nos aflora
lo peor y lo mejor de cada uno.
Mientras, el miramiento se deteriora
con mucho comentario inoportuno.

Rencor, soberbia, envidia, orgullo y odio
se mutan como un virus entre ultrajes
haciendo que este trágico episodio
despierte a los instintos más salvajes.

Cuando se acusa debes ir de frente
y no has de usar en vano gentilicios
que pudiera ofender a mucha gente,
pues haces que se noten tus prejuicios.

Sacando lo mejor de nuestra parte
hagamos del esfuerzo una virtud
usando la unidad como estandarte
para salir de esta vicisitud.

Querer a nuestros pueblos con empeño
no es hablar de otros sitios con desdeño.

Alarma

La alarma cuando llega tenebrosa
se cierne sobre cuerpos solitarios
que cuidan nuestros nobles sanitarios
con ahínco y de forma generosa.

La pandemia acechando peligrosa
combaten abnegados voluntarios
médicos, enfermeros, boticarios,
y tareas iguales de valiosas.

Esperando el final de la infección
están los ciudadanos confinados
para así mitigar la maldición.

Censurando el regalo a los privados
arreglemos aquella situación
y hagamos que no queden postergados.

Deshonestidad

Los de siempre frotándose las manos
estarán esperando en su oquedad
a que estos días queden muy lejanos
y así a otros vender su realidad.

Los  que se llaman buenos ciudadanos
pretenden desvirtuar a la verdad
con tóxicos mensajes draconianos
que a la postre les son de utilidad.

Los profetas que aciertan el pasado
esperan prestos a poder medrar
y esconder en su sede lo robado.

Mientras estén los ciegos ignorantes
absortos del estigma popular
seguirán existiendo los farsantes.

Si se muerden las víboras la lengua
les podría el veneno intoxicar,
y a sus mentes el virus que no mengua
les incita a quererse revelar.

Los dilemas tendrán que resolver
pues sumidos están en sus problemas
 y si uno está jugando a canciller
los otros buscarán estratagemas.

Mientras tanto aquí están los habitantes
respetando con cívicas maneras
las normas que nos dan los gobernantes.

Pareciendo estas pautas tan severas
deberemos estar muy vigilantes
para que sean pronto pasajeras.

La estola

Este romance nos narra
una aventura amorosa
de aquellos oscuros días
que nos dejaron su impronta
y a la noche de los tiempos
estos versos nos transportan.

Cuentan viejos del lugar
que en una aldea remota
perdida entre las montañas
una joven buena moza
vivía con su familia
gente humilde y orgullosa.

Los vecinos que sabían
de su faz cautivadora
al tenerla tanta envidia
caían en la paradoja
de halagarla con los ojos
al criticar con sus bocas.

Una tarde de verano
en fiestas por la patrona
un apuesto forastero
la miraba a ella sola
y la joven le miraba
y la tarde se hizo corta.

Hasta allí llegaba el mozo
por sus lealtades dudosas
a unos votos consagrados
de una fe muy rigurosa
para poder meditar
de su actitud pecadora.

Mientras iban caminando
con su charla embriagadora
por las calles de la aldea
la niña escucha curiosa
al mozo que quiso hablar
de cuestiones ortodoxas.

A la joven confesó
que, aunque a él su fe le exhorta
a seguir su vocación
la duda le puso en contra
y tomó una decisión
meditada y dolorosa.

Entre aromas de las flores
la muchacha atiende absorta
sin apenas darse cuenta
llegan hasta una derrota
junto a las eras del pueblo
y de amor allí se colman.

Regresaron deambulando
entre jazmines y rosas
con un beso se despiden
escondidos entre sombras
hasta la tarde siguiente
que se teme algo lluviosa.

La chiquilla quedó en casa
él se marchó hacia la fonda
y en el poyo de la entrada
dejó olvidada su bolsa
que la joven recogió
 para guardarla en su alcoba.

Cinco mozos los siguieron
y cuando al fin quedó a solas
le dieron una paliza
y con la cabeza rota
a las afueras del pueblo
le dejaron sin sus ropas.

Un caminero le vio
en una cañada angosta
a lomos de un burro viejo
se lo llevó hasta una choza
y cuando se despertó
en su mente había sombras.

Al otro día la joven
a la plaza llegó ansiosa
buscando al apuesto mozo
con tan delicadas formas
y pasado mucho tiempo
se quedó con su congoja.

De aquel efímero sueño
tan solo quedó una sombra
y en la postergada aldea
cayeron pronto las hojas
mientras maduraba el fruto
de aquella noche amorosa.

El recuerdo de esa miel
de los labios de su boca
en la memoria guardó
como un libro a una rosa
aunque marchiten los pétalos
el aroma siempre brota.

Una mañana temprano
un poco antes de la aurora
salió de casa la niña
de camino hacia la posta
para subir al carruaje
alejándose llorosa.

En sus enseres llevaba
una reliquia valiosa
bien guardada en la maleta
disimulando la bolsa
que se dejara olvidada
el joven de dulce boca.

El trayecto la llevó
hasta un convento de monjas
en aquel claustro ingresó
por ser mujer pecadora
y en su celda se quedó
entre lágrimas muy sola.

La penitencia cumplió
cuando una criatura hermosa
de su seno vio nacer
entre celdas tenebrosas
y una familia pudiente
el mismo día la adopta.

Cuando regresó a su casa
la miraban de otra forma
y aunque nada sospechaban
al verla vestir de monja
decían entre murmullos
que cambio ha dado la moza.

Al volver para el convento
visita la plaza sola
la vista lleva perdida
y el recuerdo la incomoda
 el flagelo la hizo pura
la confesión salvó su honra.

Con calma pasan los años
con rezos mata las horas
con maitines se levanta
en la noche escribe glosas
y en el jardín la mañana
se pasa parsimoniosa.

Llegando el fin de sus días
esa mujer pecadora
al mundo nada debía
pagado quedó de sobra
el sueño de amor de un día
duerme en su fe religiosa.

Y pasando muchos años
la anciana no estaba sola 
esperando que la muerte 
llegue a por ella a su alcoba,
le acompaña un crucifijo
y el secreto de una sombra.

Las monjas acompañaban
a la madre superiora
rezando mientras llegaba
el señor cura a su alcoba
a darle los sacramentos
a quien es de Dios devota.

Un clérigo que ingresó
en el convento de monjas
para orar en su retiro
y por su alma pecadora
marchó a darle el sacramento
con fe misericordiosa.

Al sacerdote señala
con sus manos temblorosas.
-Un favor le ha de pedir
la sierva y de Dios esposa
vaya allí entre aquellas prendas
a por una vieja estola.

Quiero que usted la bendiga
y me dé con ella ahora
la sagrada extremaunción
para que el Señor me acoja
y que perdone a su dueño
una pasada deshonra.

Hasta a mi llegó de pronto
y se fue a las pocas horas
sin dar una explicación
dejando una pena honda
y el fruto de la pasión
que se marchó con mi honra-.

Mientras reza la oración
se cuelga al cuello la estola
pidiendo inmortalidad
la voz se le distorsiona
pues recuerdos muy lejanos
le llegan y se emociona.

El clérigo quedó pálido
al mirar fijo a la monja
cuando su frente le ungía
vio su faz cautivadora
y al darle los sacramentos
mueren al besar la estola.

Soneto a los sanitarios

Guantes y mascarillas son sus armas
que usando contra el virus enemigo
se exponen a sufrir un cruel castigo
sin dar más importancia a las alarmas.

Mientras nos enfrentamos a los karmas,
dispuesto seguirá como testigo
el mundo que ha quedado sin abrigo
luchando con escudos y bisarmas.

Aplausos que se dan en homenaje
se transforman en nuestra gratitud
por tantos que demuestran su coraje.

La solidaridad es la actitud
que debemos dejar como mensaje
al quedarnos en casa por salud.



Facta, non verba

iendo el esclavo de un vacuo vocablo
nunca podrías alzar la mirada
mientras la mente la tengas cerrada
con el estiércol que oculta tu establo.

Te sientes centro de un bello retablo
de una pintura en el mundo olvidada
y eres un simple boceto del diablo.

Siendo los dueños de nuestros secretos
te deberías callar lo que piensas
porque tus rabias se harán más intensas
si se acrecientan los gestos catetos.

Como un misántropo añoras los guetos
aunque te ocultes en zafias ofensas
y te disfraces con sórdidos vetos.


domingo, 29 de marzo de 2020

Versos a la igualdad

Las mujeres por ser antagonistas
tuvieron que firmar en sus pasados
sus logros a individuos moralistas
con nombre de varones inventados.

Algunas que no eran conformistas
nos dejarían todos sus legados
ocultos en un mundo de integristas
y en la historia quedaron olvidados.

Sin fuste, aquellos días se pasaron
haciendo las labores del hogar,
con sueños de equidad que marchitaron.

Por todo ello hoy queremos recordar
aquellas nobles damas que lucharon
por conseguir un mismo bienestar.

Los humanos venimos despojados
de trajes, oropeles y atributos,
llegamos sin saberlo condenados
a pagar por el sexo sus tributos.

Las entrañas que albergan nuestros frutos
en los cuerpos que están embarazados
gestarán unos seres diminutos
y al nacer estarán predestinados.

Creyendo simplemente en la armonía
debemos ser fervientes optimistas
si el género demuestra analogía.

Buscando en la razón nuestras conquistas
vemos en la mujer su gran valía
y somos ante todo feministas.